Por qué igual te cuesta venderte aunque seas un sinvergüenza.



Ahora que no soy parte interesada te puedo hablar de cosas que me habría parecido ridículo contar antes.

Trata de la gran desventaja que tiene uno cuando trata de venderse a sí mismo.

Esa desventaja es la fatiga que provoca saber de más.

Y saberlo durante mucho tiempo.

(Es la misma razón por la que tener una televisión grande y obsesionarse con novias ajenas no merece la pena a medio plazo)

Me explico:




Bueno, mejor no.

Como me parecería más ridículo contarlo de mi boca, voy a dejar que te lo cuente Manuel.

De Manuel ya he hablado en alguna ocasión.

Manuel es cliente mío.

Mi cliente imaginario, no.

Tampoco un amigo que tenía una web y le rellené los huecos con “textos chulos” para que dijera algo bueno sobre mí.

Es alguien con varios negocios que le van muy bien.




El otro día (cuando hablábamos sobre atacar otro negocio suyo) me contó varias cosas interesantes, pero hoy te comparto esta:


“A mí me gusta mucho tu punto de vista, la posición en la que estás ahora mismo.

(ya cuando estés más tiempo, te irás pareciendo un poco a mí)

Pero ahora mismo que estás como fuera, esa posición me gusta mucho, porque estás viéndolo todo como nuevo.

Este es el punto de vista del cliente que descubre este negocio, que no sabe que esto existe y es así.”




Y yo le dije que estaba de acuerdo.

No porque considere que la ignorancia es un valor.

Pero sí porque sé (no porque considero, porque sé) que es muy importante ver el mundo como si estuviera recién pintado.

No por ser feliz ni cosas así.

Sino porque si ves el mundo recién pintado, cuando lo cuentas es fresco.

Y esa frescura la siente quién te lee.

Se va a su cabeza.

Y no se puede fingir: está en cada coma y en cada salto de párrafo.




Mira,

Quien tiene un buen negocio y lleva tiempo con él a veces olvidan que hay cosas que serían extraordinarias y les reventarían la tapa de los sesos a gente que les llega a nueva…

Y aunque ellos las aprecian, su amor ha evolucionado.

(Volvemos a las teles grandes y a las novias ajenas)

Pero lo importante es que el de su cliente no.

Y esto es lo que a muchos les genera resistencia mental:

Entender un nicho te puede llevar meses, pero volver a experimentar algo por primera vez cuando ya llevas muchos años…

Si sabes cómo se hace eso avísame.

Hay algo más aquí