Nos prometieron clientes seguro.



Hace tiempo fui a una charla gratuita de ventas para empresarios con una amiga.

“Venga va vente que paso de ir sola”

La organizaba la cadena Ser y te ponían tu nombre al cuello.




Te cuento el final:

El final era que si querías impulsar tu negocio, que tu presente y tu futuro era la radio.

La radio, tu presente y tu futuro.

¿La radio es tu presente y tu futuro?

Pues no lo sé

Supongo que depende de dónde esté tu cliente.

Pero eso no fue lo que destacaría.




Antes de lo de la radio, había terminado una conferencia impartida por un “Speaker” de ventas.

Él nos dijo que íbamos a conseguir clientes-seguro.

Pero seguro.

Que antes de salir del edificio, ya íbamos a tener más clientes-seguro.

Seguro.

Que si entendíamos lo que nos iba a contar en 45 minutos, no es que al salir por la puerta tendríamos más clientes no, eso no,

Es que antes de salir, ¡pam! más clientes-seguro.

“Yo os aseguro que salís de aquí con más clientes.”

–dijo modulando la voz de forma fantástica.




Quizá piensas que soy duro con él,

pero creo que él fue más duro con todos esos empresarios (que de verdad querían sacar algo de su charla) cuando les hizo una promesa que insultaba a su inteligencia, en una época en la que para algunos no está el chichi para farolillos.

Eso es más duro.




En la charla dijo lo que solemos oír:

Que si haces consciente a alguien de sus problemas, que tienes más clientes-seguro.


–¿Queréis 10 clientes?

–¡Siii!

–¿Queréis 100 clientes?

–¡Siiiii!



Me miró porque me vería con los ojos más abiertos de lo normal.


– ¿Tú no quieres 100 clientes?

– No.

– ¿Por qué?

– Porque no puedo darles servicio.

– Pues contrata, ¿no?

– No, no me juego mi marca.

– Bueno, eso es particular.

– Sí.





Entré en su web, y vi que ayudaba a vender a empresas, pero regalaba la mitad de sus libros, sin vender ni el regalo.

Describía lo que hacía, y luego regalaba.

Yo no llevo la mitad de recorrido que ese hombre, pero hay una cosa que me queda clara.

Hacer regalos es algo horrible, la gente no los valora.

Y cuando te asocian a algo de poco valor, tienes un problema.




Pero el que da conferencias de ventas es él, yo llevaba una tarjeta al cuello que decía “invitado”,

Así que quizá el camino sea ese:

Decir quién eres, lo que has hecho y regalar.

Pero por si esto no te convence:

Mucho más, aquí