No sabes filtrar, no te engañes (Año nuevo)

Este es mi email de año nuevo.

​No tiene que ver con la venta.

Pero antes algo muy corto que sí tiene que ver:

Como hoy es mi último mail de 2022, es la última vez que recuerdo a quien tenga una empresa potente (y quiera mejorar sus campañas mucho) que las tarifas de 2022 se acabarán con las campanadas.

Si tienes que decirme algo, mejor que tu email llegue antes de las uvas.

Si llega después, no hace falta que te des prisa.

Dicho esto, mi mail de año nuevo.




Igual no estás de acuerdo conmigo, pero ser espabilado también significa tener muy claro qué puedes esperar de ti y que no puedes.

Me explico:

Si crees que te da para más de lo que en realidad te da, igual debes creer mejor.

(Ojo, que si crees que te da para menos, también)

Esto que te cuento tiene que ver con qué cosas podemos contar como humanos y con qué cosas no podemos contar.

Da igual si eres más listo,

menos listo,

zurdo,

intolerante a la lactosa,

del Betis,

o flexivegano…

Da igual.

Si tienes carnet de identidad, se te aplica.




Hace un mes y pico iba con un amigo dando una vuelta por Valencia.

Mi amigo está bastante enganchado a la economía.

Que si la deuda de España no se va a pagar…

Que si la inflación…

Que si hay que irse… 

Cosas así.

Mirando gráficas arriba y abajo, todos los días. 

Todos los días mal.

Una hostia, otra hostia, y otra más.

Todo mal.




A mí, personalmente, me parece una pérdida de tiempo tremenda ponerte a mirar cosas que te hacen daño, te llenan de miedo y de las que no se aprende absolutamente nada.

Pero me parece peor decirle a la gente lo que tiene que hacer.





La cosa fue más o menos así:

– ¿Por qué miras eso?

– No sé, para estar informado.

– ¿Y en qué cambia tu vida esa información?

–  Me entretiene.

– Pero te haces daño…

– Que va, yo lo veo, pero sé filtrar perfectamente.


Spoiler: saber filtrar son los padres.




Esto no me lo creas a mí, pero contaba Nassim Taleb que cuando alguien se lleva un golpe emocional fuerte, aunque luego sepa ponerlo en contexto, ya es tarde.

La hostia ya te la has llevado.

Lo emocional va antes que lo racional. 

Primero la hostia, y luego pensar en la hostia.

Pero ya te han calentado la cara.

Y como diría Gary Halbert:

“But wait, there is more!”

El cerebro no piensa en números.

Entonces tú te puedes 9 emociones malas “pequeñas” y una tan buena que supere a las 9 malas juntas… 

¿Y qué pasará?

Que a nivel emocional, sigues perdiendo 9 – 1.

Da igual lo que sume todo.

Importa el número de veces.

Si pierdes 9 veces 1.000€, la alegría de ganar 10.000€ no te compensa las otras 9 desgracias.

No es que no filtres.

Es que ni filtras, ni mides.

Y da igual cómo tengas los chakras de alineados.

Esto es así para todos.




Mi propuesta testicular es muy simple a nivel emocional.

Sólo hay un golpe.

Si ese golpe es bueno pasa algo, y si es malo pasa algo también.

Los detalles de lo que pasa, aquí:

hay algo más aquí