Montemos un bar juntos.

Puede ser el negocio que sea, pero vamos a decir un bar porque nos suena a todos.

Imagínate que vas a montar el bar de tu vida.

Con crisis de los 40 o sin crisis, pero imagínatelo.

Imagínate que cumples el gran sueño universitario de muchos y acabas mandándolo todo a la mierda para montar un bar con un amigo.

(Si en la universidad tenías otros sueños, en algunos seguro que coincidimos)

Pero imagínate que no es una idea de borrachos y lo haces.

No te peleas con tu amigo ni nada.

No te dice: “Hostia, no puedo invertir”

Lo haces.




Vale, empieza el curro:

– Buscas local.



– Le interrumpes el tercer almuerzo de la mañana al del Ayuntamiento para que te gestione la licencia.

– Lo reformas para que tenga un poco más de personalidad que una mesa hecha con palets, una bombilla gigante que cuelga de un esparto, una pared forrada de césped artificial… ya sabes, esas cosas.



– Te trabajas una carta de comida que no sea lo típico, pero aunque algo lleve aceite de trufa no le pones “Gastrobar” porque tus padres te educaron bien.


– Que si este proveedor de cerveza y este otro.


– Que si “un camarero que sea buen chico y que no me maree con el tema estar dado de alta”


– Que si un logo, subir cosas a Instagram (porque hoy tienes que estar sí o sí) 


– Que si…


Meses de lío. 

Menos mal que es un sueño que aprueba tu niño interior al que cuidas y mimas, porque  sino lo mandas a la mierda.

Vale.

Tú lo tienes todo ahí bien montado.

La gente va a la inauguración y eso a ver qué tal, y nada, hecho.

Lanzamiento hecho.

Luego a funcionar.

Por fin has acabado.

Máximo patrocinas a algún equipo de viejas leyendas de la liga de tu pueblo, pero hasta ahí.

Sueño cumplido.

Eso es lo que casi todo el mundo haría en un negocio con un local.

Digamos que le saca de rendimiento “X”.

Todo lo que ha hecho hasta ahora le ha dado “X”.

Y yo te digo aquí:

Si te organizas de forma que puedas tener gente a la que hablarle de todo lo que haces y que quiera escucharlo…

(no hablo de poner una foto bonita en Instagram, hablo de cosas interesantes de verdad.)

Si haces eso, igual estás presente en sus vidas.

Igual les cuentas lo más interesante de tu negocio… y les gusta.

(Aviso, no son descuentos para cosas que no quieren)

Igual se lo dicen a más gente.

Igual el bar se planta en “2X” o “3X” o vete tú a saber.

¿Con el mismo esfuerzo que te costó llegar a “X”?

No.

Con mucho menos.

Pero sabiendo algo.

¿Qué?

Pues que la cosa no se acababa con abrir el bar y estar en RRSS.

Y si piensas que el resto de negocios son muy diferentes a este bar, en realidad no lo sabes.

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