Lo que hacer si no quieres especializarte en una cosa solo.


 
El otro día me contactó una chica a la que llamaremos Mar:
 
 
“Hola Pablo, me llamo Mar, quiero lanzar mi página web sobre psicología  y quiero darle un enfoque diferente y me gustaría contar con tu ayuda.
Espero tu respuesta
Un abrazo”
 
 
Fui a preguntarle por ese “enfoque diferente”.
 
Sabía que se refería a que la mayoría de las páginas de su nicho repiten los mismos mensajes, y ella no quería decir lo mismo porque esos mensajes la hacen invisible.
 
​​Así que supuse que ella querría lanzar un proyecto y no una moneda al aire.
 
Lo normal.
 
 
 
 
Mar me dijo que hacía terapia de parejas,
 
pero que también trastornos alimenticios, 
 
aunque bueno, también tenía pensado escribir sobre relajación…
 
y estaba abierta a las terapias alternativas.
 
 

 
Ahí me vino algo a la cabeza.
 
 
 
 
Mira.
 
En un pueblo de 4 calles, todos van al bar del pueblo.
 
Ricos, pobres, currantes, jefes, jóvenes y viejos.
 
Pero luego el pueblo se hace un poco más grande, y abre otro bar.
 
Y como ese bar no es una bar porque se llama gastrobar, pues los muebles están más nuevos, los nombres de la carta son más difíciles, y te cobran 10€ más.
 
Y ya no van unos,
 
Van otros.
 
 
 
 
Ahora esto lo multiplicamos por 1.000 y te vas a una ciudad muy grande.
 
En un pueblo de 4 calles había un pub.
 
(o el bar hacía de pub)
 
Luego el pueblo se hace ciudad y ¡oh! tenemos un pub gay.
 
Y luego esa ciudad se hace macrociudad y tenemos un pub gay sólo para hombres gorditos y velludos.
 
 
 
 
 
Internet hoy,
 
para ti y para mí,
 
para mi vecino y para el tuyo,
 
es una ciudad con el mismo número de habitantes que clientes puedan necesitar eso que vendes.
 
Hasta ahí no descubrimos nada.
 

Entonces, para llamarlos, se supone que hay que saber poner la banderilla.
 
Poner la banderilla es lo más fácil:
 
 
1. “Psicóloga en Villanueva del Pardillo
 
2. “Psicóloga para aspirantes a influencers.”  (de nada)
 
 
 
 
Pero luego, cuando no puedes o no quieres poner la banderilla, ni por lugar ni por cliente, quizá haya un punto 3 que puede ser interesante:
 
Ir a la esencia de un problema algo más grande.
 
(No mucho, pero algo)
 
Y contarlo con cierta personalidad,
 
o de cierta manera,
 
o con cierta claridad,
 
o con cierta profundidad,
 
Así, no sólo harás el mensaje lo más específico que puedas, sino que ese “primer encuentro” también estará cargado con el máximo carácter o emoción que puedas darle.
 
Y puede que generes confianza,
 
o te vean como a un igual,
 
o al menos les quede claro que eres diferente, aunque haya otros.
 
¿Y con quién se quedarán?

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