Jugadores de ajedrez buenos y jugadores de ajedrez geniales.



Aquí hay una pequeña lección de ventas, si eres capaz de ir a lo más profundo de estas dos frases muy breves.

Si a cada paso te acompañan, igual no te tropiezas con esa piedra que no sabías que estaba ahí porque estabas admirando las vistas antes de llegar a las vistas, 

o igual sí, no lo puedo saber,

sólo prometo brevedad.




En un momento caliente de la trama de una serie de buenos que son un poco malos y malos que a veces son buenos, un tipo quiere cazar a un psicópata,

porque sabe que es un psicópata. 

No lo puede probar, nadie le escucha, pero lo sabe.




El psicópata sabe que este tipo quiere cazarle porque ya sabe que él es un psicópata, 

Que eso lo tiene claro, 

cristalino,

pero también sabe que no lo puede probar, entonces se hace el guapo.




Se miran, se tantean, se sonríen,

va a empezar el baile.




El tipo bueno le dice: 


– Vas a perder el juego.


El psicópata, gran estratega (viene de serie con la tara), le responde:


– Los jugadores de ajedrez buenos piensan 5 movimientos de antemano…


A lo que el tipo bueno le contesta:


– Los jugadores de ajedrez geniales piensan un sólo movimiento de antemano… pero siempre es el movimiento correcto.




Cada uno que lo interprete como quiera. 

Es cierto que no seguir una línea es perder oportunidades de centrar el tiro, 

pero también es cierto que si ya estás pensando qué susurrarle exactamente al oído a alguien cuando ni siquiera has gritado su nombre desde el otro lado de la habitación… pues…

Está congelado. 

Y lo congelado no sabe igual.​​




Yo tengo un servicio para esto, por si te interesa. 

Controlamos el 5º movimiento, siempre desde el anterior, el 4º,

y lo dejamos hacer caja, solo, sin hacer nada más. 

Lo pones a hacer dinero.

Él solito.​​

Abajo.

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