Estrategia del Récord Guinness al mejor vendedor del mundo


Te cuento algo que vi hace poco.

Es sobre cómo un tipo que era muy buen vendedor multiplicó sus resultados… tras pasar por varios funerales.

No, no le vendía a gente de luto.

Pero se dio cuenta de una cosa importante.



Joe Girard vendió 13.000 coches en 15 años.

¿El mejor año?

1.425

¿El mejor día?

18

Una salvajada.

Yo no he leído nada sobre él, aviso, pero me pareció curiosa su forma de aprender de la realidad.

¿Qué le hizo click en la cabeza?

¿Cuándo?



Pues por lo visto estuvo en varios funerales y se dio cuenta de una cosa muy tonta:

Siempre había 250 personas más o menos.

Esas 250, pensaba Girard, eran con las que el muerto tendría cierta influencia.

(Sí, sé que Harari te diría que el límite de una tribu son 150 y que hoy con las redes sociales esos 250 se quedan en chucherías, pero no te quedes con el número)

El caso es que Girard se dio cuenta de algo muy importante:

«Hay 250 personas que pueden hablar muy bien de mí…

…y hay 250 que pueden hablar muy mal»




¿Qué hizo?

1. Cuidar a sus clientes.

2. Imprimirles un taco de 250 tarjetas suyas.

3. Darles comisión por venta.

250 x 250 = 62.500  …y de ahí al cielo.



Sé que no me has preguntado, pero a mí la verdad es que el tema de la comisión por recomendación no me entusiasma en casi ningún caso.

En este sí

​​(porque vendes un producto avalado por una marca más grande que no tiene que ver contigo)

…​pero en la mayoría no.

La palabra de uno pierde fuerza cuando hay dinero de por medio pero ya te digo, no me hagas mucho caso.

Igual es mejor dar un servicio sobresaliente y que te recomienden de forma natural porque de corazón están agradecidos.

Más que nada porque eso se ve.

Y si no me crees, mira los testimonios de las webs.

(y si tampoco me crees, piensa en ese amigo que te presenta a una chica como si fueras el típico con el que ninguna se quiere quedar, o viceversa*)



Hay recomendaciones y recomendaciones.

En todo caso, puedes unir la fuerza de quien te recomienda con la tuya propia y que cuando alguien llegue a tu web diga:

“Joder, claro.”

Hay algo más aquí.