Al final de este email verás el miedo que hay detrás de muchas de las cosas que hacen las empresas hoy en España.
Te lo cuento con una historia real.
Una vez conocí a alguien que no sabía que vivía muerto de miedo.
(Alguien que no soy yo, pero podría serlo)
Tenía mucho miedo, pero no lo sabía.
Y no saber que tienes miedo es una putada, porque te clavas ahí y te mueves muy poco.
Tú te mueves muy poco, pero hay algo que se mueve muy mucho.
Sigo.
A este chico todo le molestaba.
Primero fue su padre, luego su madre,
luego la casa,
luego el jefe,
luego el grupo de amigos,
luego más cosas… y al final todo.
Nada era auténtico, nada era ético, el mundo era una carga.
Mejor irse solo en medio de la nada y no trabajar para nadie, eso era “lo auténtico”.
Se alejó de lo que le molestaba… y al final le molestó todo.
¿Te suena el juego del pollito inglés?
Hay un niño pegado a una pared.
Otros 3 o 4 niños están a unos metros, y tienen que tocar la pared donde está el primer niño.
Pero estos niños sólo pueden avanzar cuando el niño que está pegado a la pared no está mirando.
Si el niño pegado a la pared los ve, están muertos.
Sólo pueden avanzar mientras que el niño que los controla mira a la pared y dice:
“Un, dos, tres… pollito inglés”
Cuando termina y gira el cuello, ve que los otros niños están cada vez más cerca.
¿Lo ves?
Sigo.
Muchos (cuando la cosa no funciona como les gustaría) piensan:
“Que me nombren en…”
“Que me den un testimonio…”
“Que nos recomienden…”
“Juanito, hazte una cuenta falsa y escribe una reseña buena que salga encima de la mala, que nos han dejado 0 estrellas y nos han puesto a parir…”
“¿Metemos más en publicidad?”
Siempre van a la fuerza de los demás.
A la suya nunca.
Y eso es porque en realidad, hay una voz enterrada que aunque no logran escuchar les dice:
“Lo que sea menos ser responsable de mi voz y ponerme a vender bien. ”
Lo que sea menos ser esclavo de mis palabras.
Lo que sea menos salir y enfrentarme
(Mejor poner relleno irrelevante)
Cuánto más vas delegando tu voz, más fuerza pierdes.
Pero ya te digo, igual no te lo parece.
En caso de que sí te lo parezca, yo tengo un servicio y a mí no me molesta nada vender.
Me gusta incluso más que tomarme un cortado al sol, y eso es mucho decir.
Si tú tienes una empresa fuerte y la mitad de ganas de vender que yo, ojo al enlace de aquí abajo: