Clientes muy paletos, Gucci y comerciales muy guapos.



Lo que me contó el otro día un amigo que tiene una marca de zapatos en una sobremesa da para 12 emails.

Pero de momento, uno.

Aquí veremos ángulos “interesantes” para (1) vender cosas de las que sabes mucho (2) con teorías de las que sabes poco, a (3) gente que por no saber, no se sabe ni su número de teléfono.





Le preguntaba yo a mi amigo por cómo eran esos clientes suyos que tenían una tienda de zapatos y vendían los suyos.

Qué les interesaba, de qué hablaban.. esas cosas, ya sabes.

Preguntas de maruja de patio de luces.

Me dijo:


“Mira, tienen una tienda de zapatos porque su padre no les dejó una panadería o un kiosco.

Tendrán una tienda de zapatos, sí, pero de zapatos no tienen ni pu ta idea. Hay cada paleto..”



¿Y eso?–le dije.


“Pues mira, en una reunión una de una tienda compró un modelo de otra marca del que no vendieron nada, y le digo yo: “Oye, ¿por qué compraste tantos pares?

Y me dice:

“Ay, es que el comercial era tan guapo.”





Claro, cuando mi amigo escuchó eso, se quitó las gafas, cerró los ojos muy fuerte y se apretó las legañas con índice y pulgar. 

(por no decirle lo que pensaba)

Y puso en marcha un plan estratégico:


¿Cómo le vendió los zapatos que sabía que ella iba a poder vender muy bien?


Le dijo que se los había copiado a Gucci.

“Mira, mira, Gucci”

¡Pam!

Vendido.

Gucci es bien, dame Gucci.




¿Y cómo le vendieron otros zapatos que sabían que también los iba a vender muy bien?


El otro comercial que iba con él lo vio claro.

Cogió el botín, y le dijo:


¿Ves este talón en forma de V?

–Sí.

–Pues queda increíble con una falda. Increíble.

–Ah.





Y también se lo vendió.





–¿Dónde has visto lo de combinar ese talón con una falda?-le dijo mi amigo al otro comercial cuando salieron de allí.

–En ningún sitio, me ha venido así.

Ah.






Igual cuando sabes lo que va a hacer que a tu cliente le vaya mejor (y por extensión a ti) hay que vendérselo como sea.

Así repetimos.


¿Nos gustaría hablar del verdadero valor de las cosas que hacemos?


Nos gustaría.

Pero a veces igual no se puede.

Lo que sí que se puede hacer es contar las historias que le interesen a la persona que te compra.

Paleto o no.

Guapo o no.

Gucci o no.

Inspirado o no.

Se lo escribes y ya se inspiran ellos.

 Mucho más, aquí

PD: y así no dependes de si ese día han dormido 8 horas, si han tenido bronca con el marido, o si están pensando que no les da tiempo a recoger a su hijo del colegio como la cosa se alargue.