Algo que nos cuesta entender.

 
Hay algo que si tienes muy claro siempre que escribes para vender, pues te puede ayudar mucho,

y ojo, no sólo eso,

también te puede ayudar cuando te vistes, cuando hablas, cuando entras en una habitación,

cuando respiras.




Contaba una vez Javier Marías que un día recibió una carta de un lector dolido.

Por lo visto, él había usado un término en una columna que lo había ofendido personalmente. 

¿Cual?

Espero que hayas apostado a la baja, porque la palabra era enfermo.

El lector le recriminaba a Marías que tenía un familiar enfermo, y que la palabra lo ofendía personalmente.




¿Por qué te cuento esto?

Muy fácil.

Hay gente que ve que el listón está así de sensible y se acojona.

Juega a lo fácil, se hace pequeño,

no quiere, bajo ningún concepto molestar, no sea cosa que alguien le señale con el dedo como el gran ofensor,

el enemigo, el malo.




A veces, encogidos, hay algo que nos cuesta entender,

es como una verdad incómoda,

algo que intuimos porque lo vemos, pero que a veces pensamos que no es para nosotros,

que no, que mejor nosotros repetimos lo de siempre y no levantamos mucho la voz, no sea que venga el coco y nos coma,

y olvidamos esto:

Sin la posibilidad de molestar, no existe la posibilidad de gustar.

y que si no haces sentir nada, es porque no has dicho absolutamente nada.

Ojo, eso no significa ir a molestar.

Significa contemplar que eso pueda suceder, y estar bien con ello.




Si crees que todos este festival de la corrección política y de los algodones te está matando, Jim Jefferies es un humorista que te lo cura pronto, pronto.

Este tio es un salvaje.

Pero no quería contarte ninguna salvajada, sólo una pequeña broma que hizo.

en un momento, se sienta ante el público y comenta, con mucha más gracia de la que yo puedo tener aquí:


En mi vida, he vivido con 6 novias…
 
he vivido con 6 mujeres…
 
Y todas y cada una de las 6, me han dejado…


(Aquí la gente llorando ya)


Y tarde o temprano… voy a empezar a culparme a mí mismo.

¡Pero hoy no! 





Bien,

Hay mucha gente a la que le dejan en internet,

1, 2, 3, 4 veces, y no sabe si empezar a pensar que igual son ellos.

Que igual si hablan para no decir nada, nadie les odia,

y es cierto,

pero tampoco gustan a nadie.

Mucho más, aquí

PD: Por si “hoy sí es ese día”.